domingo, 6 de julio de 2014

EL ATEO AGNÓSTICO

Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. Romanos; 13,1

Vamos a empezar nuestra historia con una definición que nos aclare uno de los malentendidos más divulgados sobre la cuestión atea: ¿qué cree un ateo?

Como un creyente es alguien que cree en, al menos, un dios, parece natural llamar ateo a aquel que no cree en ni tan siquiera un dios. Así la descripción del mundo para un ateo parte de la respuesta a una única pregunta: ¿crees en un dios?--- No.

Por otro lado llamamos agnóstico a aquel que cree que ni la existencia ni la no existencia de un dios puede ser lógica- o científicamente demostrada. A pesar de que el contrario gramatical de agnóstico, gnóstico, denota en castellano a una corriente mística de los siglos II y III, vamos a usar ese término para aclarar conceptos.

Tiremos una moneda al aire y preguntemos si ha salido cara (hay dios) o cruz (no hay dios):

- el creyente gnóstico dirá que ha salido cara y que se puede demostrar tal cosa.
- el ateo gnóstico dirá que ha salido cruz y que se puede demostrar.
- el creyente agnóstico dirá que ha salido cara, pero que tal cosa no puede ser demostrada.
- el ateo agnóstico dirá que ha salido cruz, pero que ni tal cosa ni su contrario podrán jamás ser demostrados.

Así las cosas este es un blog escrito por un ateo agnóstico. Y a ello nos ceñiremos.


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